Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alcohol. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de agosto de 2013

CAPÍTULO 43: 12 AÑOS Y PROSTITUIDA POR SU PROPIA MADRE


"No hay diablo en el mundo que pueda cambiar lo que estoy haciendo", éstas son las palabras de la "madre" por llamarla de alguna manera, que obliga a su hija de 12 años a prostituirse.
Todo empezó ayer a media mañana cuando una de las amigas de las hermanas, vino desesperada en busca de ayuda tras confirmar el caso con su comadre. La familia vecina estaba prostituyendo a una de sus hijas: "La primera vez fue por un pollo y una caja de cerveza" nos comenta mientras se me atraganta el tereré. La madre y el padre, alcohólicos y borrachos de forma permanente tienen 6 hijos a los que obligan a robar en el mejor de los casos para ganar el pan que ellos no ganan. "Obliga a los tres mayores a robar, les dice que al día siguiente tiene que haber mandioca y comida para que ella cocine o no comen". Cada palabra que sale por la boca de esta mujer me revuelve el hígado y un nudo de repugnancia y odio me atraganta el habla.
La chica, que pensaba que eran rumores, contactó con su comadre que le contó que desgraciadamente eran ciertos: "Todas las tardes, un hombre de 40 años (perteneciente a una secta de la zona) se acerca a la casa y mientras los padres toman (beben), él se encierra en la pieza (habitación) con la niña(...) Las primeras veces la niña no quería y su madre le decía que sabía lo que tenía que hacer con los hombres, que sabía cuál era su deber".
No salgo de mi asombro cuando la conversación continúa: "Vemos por las tardes, como él la sienta en sus rodillas y la niña se retuerce porque no quiere que la toque"
Cuando le preguntamos a la mujer por qué ésta situación ha llegado tan lejos sin que nadie intervenga en favor de la pequeña nos cuenta: "La madre dice que al que se meta en su situación le va a pegar un machetazo" . A pesar de esta amenaza que tiene coartada a la comunidad, hay testigos dispuestos a contar lo sucedido ya  que no es la primera aberración que ocurre en esta casa: "Ellos tienen antecedentes por peleas, cuando su nena más pequeña tenía un año se pegaron entre ellos y casi la matan".
Este tipo de personas conflictivas conocen mejor la ley por experiencia que a su propia madre, de tal forma que a la pequeña que se prostituye le ha dicho : "Si te llevan a la policía tienes que decirles que a ti te da gusto y que nadie te obligó a estar con ese señor" ¿Qué tipo de engendro demoniaco le ha dado permitido a esta desgraciada tener ovarios? No hay palabras para lo que escuchan mis oídos y mi mente transforma en asquerosas diapositivas la terrible historia. En silencio y sin parar de escribir notas en el ordenador casi a ciegas, sigo escuchando: "Hemos intentado hablar con la mujer y es imposible, dice que no nos metamos y que no hay demonio en el mundo que pueda cambiar lo que está haciendo, además nos avisa, de que el próximo año hará lo mismo con otra de sus hijas de 9 años".
No es sólo deplorable y asqueroso el comportamiento de estos progenitores que por la droga y el vicio no dudan en romper los límites de la razón humana, sino que ese hombre de 40 años se pasea por el pueblo comentando que "No hubo forma la primera vez y le tuvo que reñir a la chiquilla"  Ésta mujer nos cuenta que la niña no está ni tan siquiera desarrolla, que conserva un cuerpo minúsculo e infantil y que al principio sufría cada vez que la obligaban pero que parece que ahora resignada le va cogiendo gusto....Es más, si este hombre no viene, la madre obliga a su hija a mensajearle para llamar su atención y reclamarle el pago del servicio: un pollo, una caja de cerveza...
No soy capaz de comentar lo que escribo porque no tengo palabras, sólo una ira enorme que me hace pensar que el ser humano es capaz de cualquier cosa, que  no podría contenerme si en mi mano hubiera una escopeta antes semejantes atrocidades. 
Le han robado la vida a cada uno de los pequeños que han engendrado, su infancia, su cordura y hasta su alma. Los han educado en el robo, las vejaciones y la violencia que por desgracia muchos imitarán en su época adulta contribuyendo a poblar el mundo de las mismas atrocidades que han hecho con ellos, en las que los han educado y que asumirán como normales.
Un pollo y una caja de cerveza es precio irrisorio hasta para la más baja prostituta de vocación. La vida de ésta pequeña por un pollo y una caja de cerveza...y si esto es ahora ¿qué futuro le espera? ¿La venderán por un trago el día de mañana? ¿Y ella, despojada de su dignidad por sus propios padres, qué le queda más que una muerte lenta y dolorosa?.
Salgo a pasear por la mañana y aunque no la conozco de nada ni a ella ni a sus hermanos, los veo en todas partes. Una pequeña de su edad caminando con su hermana de apenas dos años me hacen preguntarme si será ella, si podría ir a preguntarle, si podría salvarla...unos niños en el mercado transportando cajas con víveres, tres hermanos del más grande al más pequeasasj﷽﷽﷽﷽﷽l mermanos del m el mercado transportando cajas con vreguntarme si serermanos, los veo en todas partes. Una pequeña deño cada uno con bolsas...todo encaja parecen ellos o quizás me estoy obsesionando. Me he ofrecido a ir allí y conseguir pruebas pero no encuentro respuesta. Mi mente no descansa desde ayer, una impotencia y una pena interior nublan mi cordura y sólo el deseo de venganza me persigue, quiero ir allí sacarles fotos escondida tras un arbusto, quiero que el mundo vea la cara del desgraciado que es capaz de violar a la pequeña, de la "madre" que la parió y del asqueroso padre que lo consiente. Quiero que se acerque a mi con ese machete y probar su valentía, quiero encontrar una manera de ayudarles pero el tiempo corre en mi contra, me quedan pocos días aquí y no hay confianza de las gentes para que me ayuden. Quiero su nombre, sus apellidos quiero hacer públicos a estos cobardes que se esconden tras la miseria y la de sus propios hijos, desearía regalarles litros y litros de alcohol para que la cirrosis hiciera el resto.
Si de algo sirve rezar, rezad por ellos, rezad por quienes se atrevan a ir en su contra, rezad por sus criaturas, rezad por mi...Justo ayer mi última reflexión después de endurecer mi estómago en la matanza del gallo auguraba este desgraciado futuro: no siempre se pueden fotografiar mariposas...
pd: No encuentro libro de periodismo suficiente, ni reflexión de ningún autor que me lleva a objetivizar esta historia, no puedo sencillamente quedarme al margen, no puedo ser un observador de paso, ya no soy periodista, soy persona en primer término...

miércoles, 24 de julio de 2013

CAPÍTULO 14: VIOLENCIA EN CASA, VIOLENCIA EN LA CALLE.


“He visto una pelea con machetes” respuesta de una niña de 10 años cuando le preguntaban las voluntarias qué era la violencia en la calle. Han visto tanto, han oído demasiado…quizás hasta el punto de preferir ser sordos o ciegos. Hoy hicimos un taller contra la violencia, en dos grupos los niños tenían que hacer un mural con recortes de revistas, dibujos, etc. que reflejaran violencia en la calle y violencia en casa. Les cuesta concentrarse, hablar de ello; parece que no saben nada del tema pero es que igual saben demasiado y juegan a no recordar. Pero si es cierto que nunca los he visto tan implicados, recortan, pintan y buscan fotos como si quisieran colorear algo que no pueden contar.
 Acaban respondiendo de maravilla al taller y parece que comprenden que la violencia engendra violencia…parece porque cuando presentan sus trabajos se pegan por detrás para hablar…Les cuesta de verdad porque es lo que llevan mamando desde chicos, es el lenguaje de sus casas y de la calle: padres que les pegan a las mamás porque éstas les reclaman que trabajen que no llega la plata para comer, papás que “toman” como dicen aquí y borrachos como cubas les pegan…No recuerdo quién me lo contó ya ( son tantas historias desgarradoras que ya no recuerdo ni los nombres de los protagonistas) , pero me contaron que  a cuchillazo limpio delante de sus hijos un hombre persiguió a su mujer por la calle por celos y que una vecina tuvo que separarlo…casi la mata…las hermanas le consiguieron un billete con algún destino lejano y tuvo que volar lejos del país con sus hijos por miedo a que la matara. Por desgracia en España estos casos tampoco son tan extraños, pero aquí es que son cotidianos…quizás la miseria cuanto más cerca más macabra…
Al menos estos chicos, hoy, han visto que hay otras realidades; han aprendido que hablando se entiende la gente...parece que al salir se dan menos patadas...parece que entienden que el diferente no es el depreciado sino que es único...parece que aún queda esperanza...pena que no podamos educar a sus padres...

lunes, 22 de julio de 2013

CAPÍTULO 11.DOMINGO: EL SILENCIO TIENE NOMBRE




Hoy es un día tranquilo en el comedor, los niños no vienen hasta el lunes y las hermanas se dedican a sus quehaceres. Yo he estado enseñando a Perico a bailar reguetton (sé que muchos lo consideráis música pero a Perico y a mi nos encanta). Cuando la actividad cesa es cuando te pones a repasar mentalmente todo lo vivido y los detalles vuelven a tu cabeza, las imágenes se repiten y las palabras parece que suenan con más fuerza. Decido que cada semana voy a entrevistar a una hermana para que me dé su visión del comedor y de la labor que hacen aquí. Hoy es el turno de la Hermana Esperanza, (cargo) que es realmente como la directora de un concierto sin la cual los instrumentos no tocan a la perfección. Tiene un espíritu y una vitalidad que me deja pasmada. Se levantan a las 5 de la madrugada y no para en todo el día! Siempre activa, siempre dispuesta, siempre corriendo. Realmente es una parte importante del alma de este sitio. Se ve en la entrevista, como vive y se emociona con cada frase, cómo expresa lo que siente sin tapujos o miedos. Habla de política, de denuncia social, de la situación de los niños, de las hermanas y de su labor aquí con una fe que es envidiable. Me refiero no sólo a fe espiritual sino a fe en lo que hace, en su labor en su trabajo. Supongo que una fe a la que muchos aquí se agarran para seguirPor la tarde salgo a dar un paseo mientras las hermanas organizan las medicinas que les donan para el centro, muchas cajas son muestras, otras están caducadas y hay que tirarlas, resulta paradójico lo difícil que es aquí conseguir una aspirina. Como en todas partes, quien tiene posibles lo paga y lo tiene, quien no, agoniza y espera con resignación a que le toque su turno. El paseo es extraño, una mezcla de soledad y abandono a cada paso que doy: niños solos por las calles, calles vacías, el miedo a encontrarte paseando sola y que anochezca…no puedo imaginarme lo que será ser una niña en estas calles, una niña sola, rodeada de desesperados y babosos…al parecer un abuso bastante común en esta zona.  Estoy deseando que anochezca, el lunes el patio y el comedor volverán a llenarse de risas. Mejores mil veces que el silencio.