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viernes, 16 de agosto de 2013

CAPÍTULO 37:¿ CARTÉS PRESIDENTE?¡DE ESO NADA!¡EL DÍA DEL NIÑO!
















15 de agosto toma de posesión del Presidente Horacio Cartés en el palacio de Gobierno de Asunción. Pero a los niños ni les importa, los helicópteros y politiqueos no son para ellos, ellos están en otra, hoy se celebra el ¡día del niño!. Una hora antes de lo habitual, a las 8 am, ya llevan tiempo las cabecitas asomando por el portón de entrada. Una gran chocolatada para empezar un día de sorpresas y ¡manos a la obra!. 
Hoy les espera una jornada aún más intensa que la del propio presidente de 8,30 a 10:00 Gala de los talentos y entrega de los diplomas de la “Semana de la Comunicación”. De 10:00 a 11:30 unos voluntarios han traído para ellos animaciones musicales y un show con marionetas y escenario incluido. A la hora de la comida “Pechufri” (Empresa de pollo frito) ha traído una cocinera con carrito para hacernos la comida; una tarta del día del niño traída por más voluntarios cierra el turno de comidas. Pero ahí no acaba todo, por la tarde a las 17:00 les espera Alicia, la profe de danza para vestirlos y acudir al festival que se celebra en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción tras la misa de las 19:00.
¡Dios Santo!, sólo con el programa ya me agoto de pensar todo lo que hicimos ayer. Vamos por partes: la gala de los talentos empezó de forma algo caótica, nuestro micrófono se dio a la fuga, las bailarinas no estaban seguras de salir al escenario y la tinta no dio para imprimir todos los diplomas. Gracias a que nuestros amigos del show de marionetas y canciones traían equipo de sonido, la cosa cambió. Todos en bancos y un improvisado escenario enfrente del garaje. 
Abigail (de 10 años) soltó de carrerilla y tragándose la vergüenza, una entrada de gala que le salió perfecta. Tras ella y haciendo malabarismos para cuadrar la música, el grupo de las mayores(al que llamé de forma improvisada “las Prodigiosas” ) bailaron por Daddy Yankee y “Las peques” as siguieron coreografiando “Niño malo”. ¡Más graciosas faranbullas!¡ Tan chiquititas y con tanta soltura! No podía permitir que el talento de los “varoncitos” (como llaman aquí a los niños pequeños) quedara sin representación y además se morían de ganas por lucirse aunque les pudiera en principio la timidez; así que pusimos música hip hop y para romper el hielo hice la primera pirueta. Poco tardaron en picarse y empezaron a brincar y hacer saltos mortales. Braian imitando a Michael Jackson como si hibiera vivido en el mismísimo Rancho Neverland; Eliseo, Zacarías y Matías entre otros volaban literalmente para deleite de las niñas que se morían por cada salto que daban.
Con ese ánimo recibieron a los animadores con los que cantaron, bailaron y rieron con juegos infantiles como el clásico :” Chuchuá” o “Colón fue un hombre” . Si viérais a los adolescentes embelesados participando como los más chicos…xd. Pero la mejor parte fue el teatrillo con marionetas,  se reían, gritaban y se emocionaban como si esas manoplas cobraran vida durante la actuación.  Sus caritas eran tan indescriptibles, eran…simplemente niños de todas las edades sin diferencia de sexo o edad disfrutando como enanos.
Tras el teatrillo llegó el caos, como siempre, por la comida. Hambrientos por tantas emociones y expectantes por la singular comida (una pechuga de pollo rebozada pinchada en un palo como un pincho moruno), se empujaban para entrar. 
Es increíble y machista la falta que hace un hombre en ciertas ocasiones: como un soldado en la puerta, el marido de una de las voluntarias puso orden con su varonil y firme voz. Sólo su sombra ya les ponía firmes y consiguió hacer reinar de nuevo la paz. En dos agotadores turnos comieron cerca de 170 personas entre niños, algunas mamás y los voluntarios e invitados (nota mental: hacer bendecir la mesa a semejante marea humana de chiquillos no es nada fácil). 
La hermana Esther, la psicóloga Rocío, la trabajadora social Lily, las voluntarias y yo…¡parecíamos zombis comiendo! No había fuerza natural o sobrenatural en el mundo que nos hiciera levantarnos de la mesa. Finalizada la comilona y la limpieza, se abrió el portón (para nosotras como quien abre las puertas del cielo) y en minutos el patio quedó tan desierto, que ni Aramís Fuster hubiera adivinado la que allí se lió en la mañana.
Esperábamos a los niños que iban a actuar a las 5 de la tarde para empezar a vestirlos, pero eran las 4 y 10 y¡ ya sonaba el timbre! Pero…¿Cómo les dio tempo a ir y volver? ¿ Que pasó, hicieron pis y vuelta? ¡No nos lo creíamos! Fue una mezcla de sentimientos total, por una parte el escuchar “¿Quién es?” “ ¡Nosotros!” fue tan dulce que me conmovió, pero por otra parte ¡ni el café nos dio tiempo a tomar casi y el portón de la calle ya se estaba apunto de caer con los golpes! OLAYAAAAAA (gritaban) HERMANAAAAAA (otros). Excitadíisimos por los juegos de la mañana , nerviosos por su actuación y por le día en general, entraron en tropel como una manada de reses locas en busca de prado verde y fresco. Faldas, blusas, fajines, cinturones, zapatos…todo el vestuario para el baile volaba de lado a otro del comedor, que convertido en un improvisado vestuario gigante, albergaba a todos estos talentos en preparación. 
 Las niñas peinadas y maquilladas ellas mismas parecían princesas lugareñas con sus trajes típicos, los cántaros y los canastos con flores; ellos con sombrero de paja y una mini fusta de cuero, eran elegantes caballeritos. Una imagen idílica sino fueran niños, porque se pegaban con la fusta, andaban en bici con el traje puesto, se tiraban los sombreros….Al fin y al cabo…ayer era su día y de verdad eran NIÑOS FELICES debajo del cartel del comedor que dice así : Centro de Desarrollo Integral NIÑO Y NIÑA FELIZ. Amén , porque así era.
Unos últimos consejos de la profe de danza , Alicia, y andando (literalmente) hasta la parroquia. Los caminos de tierra y piedras no ayudaban demasiado a mantener el orden y acabamos llegando en grupitos cuando ya era de noche cerrada. No hubo tiempo de entrar en misa, ya había empezado, así que esperamos en bancos de madera fuera en frente de escenario: los nervios y el frío (cerca de 6 grados) hicieron de los paseos al baño una constante. 
Terminó la misa y empezaron a agitarse, la presentación se demoró un rato y la Hermana Gloria hizo las veces de camarógrafa mientras yo no me perdía detalle foto a foto. Primero las chiquitas increíblemente adorables; tras ellas las mayores con algún que otro tropiezo no demasiado importante y como no los varones hicieron las delicias del público femenino con su arte. 
Para terminar balaron por parejas y ¿qué os voy a decir? ME LOS COMÍA!!!! Me sentí tan orgullosa como mi madre cuando nos veía actuar a mi hermana y a mi de niñas en el cole…entendí su emoción perfectamente. 
Tan emocionada estaba que hasta me caí en un intento de sacar las mejores fotos (por lo menos sirvió para que ellos sonrieran). 
Los últimos acordes sonaron y todos juntos subieron al escenario para saludar al público como auténticos profesionales (no era un público bueno, no animaban, no aplaudían…pero nosotros nos bastábamos para hacerles sentir cálidos ahí arriba).
Otros grupos subieron para amenizar la velada pero nuestros niños ya no estaban para historias ¡TENÍAN HAMBRE DE NUEVO! Como leones se abalanzaron sobre la hermana Esther que pudo comprarles unas empanadas y tortitas de queso. 

Debimos de formar espolio semejante y los niños parecer tan hambrientos (llevaban todo el día comiendo ,pero son sacos sin fondo alguno), que la organización de la parroquia les regaló dos bandejas de perritos calientes (panchos) que la hermana Esther sujetaba con cara de pánico mientras esperaba que no se la comieran a ella también. 



De esa guisa volvimos con más frío y más oscuridad a casa, donde de nuevo en el comedor convertido en un vestuario improvisado se transformaron en nuestros pequeños de todos los días.
A las 8 y algo se cerró por fin el portón y el día del niño llegó a su fin (si llega a durar más a nosotras nos recogen los GEOS en helicóptero). 
Por cierto, y la toma de posesión de un presidente corrupto, ex narcotraficante y su celebración por los representantes internacionales (entre los que se encontraban los Príncipes de Asturias) ¿a quién le importa? A mis niños y a mi , por lo menos, ni lo más mínimo, para nosotros era y será siempre recordado como EL DÍA DEL NIÑO MÁS COMPLETO DE TODOS LOS TIEMPOS. J




miércoles, 14 de agosto de 2013

CAPÍTULO 36:CONSECUENCIAS DEL APAGÓN Y EL INCENDIO QUE CASI LES CUESTA LA VIDA



Ayer os escribí acerca del apagón que causó al penumbra temprana de la noche. Por la mañana (no pude escribirlo por la diferencia horaria), Jonathan, un niño del comedor nos alertó que en la pobre morada de nuestros vecinos (el comedor linda pared con pared), un incendio casi acaba con la vida de tres pequeños que estaban en su habitación. Por la tarde fuimos a su encuentro. En un camino pegado a los muros de nuestra parcela, se encuentran en el mismo callejón varias casitas levantadas con algunos ladrillos y cemento. Al final del camino, la morada en cuestión. En la puerta de la casa ya nos encontramos lo que parece el carrito sobre el que estaba el televisor que fue el fruto del incendio. Al parecer, tras el apagón los niños colocaron una vela encima del televisor aún enchufado, la vela se volcó y el televisor explotó creando una intensa humareda hasta que prendió en llamas.
Como podéis apreciar en la fotografía, ésta es la la habitación de los tres niños de la casa: Rodrigo el pequeño se quedó inerte y paralizado mirando para el fuego que prendió al lado de su cabecero. 

Nos contaba la abuela de los pequeños que no sabe de dónde sacó las fuerzas dada su edad y el mal estado de sus piernas para correr a socorrer a los chiquillos que gritaron. Inmediatamente sacó a los pequeños del domicilio que ya tenían la cara ennegrecida totalmente por el intenso humo que seguí devorando la pared hasta el techo. Con atino consiguió desenchufar el televisor para que no prendieran los cables si volvía la luz (imaginaros el desastre) . Los vecinos corrieron a ayudar a la familia y con mangueras inundaron la habitación hasta la entrada de los bomberos. Consiguieron arrastrar el carrito no sin quemaduras y poner la casa a salvo. Los restos de la espuma de que utilizaron los bomberos se aprecian fácilmente entre el plástico y cristal derretidos, como si un polvo rosado bañara lo que pudo haber sido una auténtica tragedia. Pero lo más impactante del hecho no es el incendio en sí sino la historia que esconden los muros de la casa. La abuela nos recibió como una bendición divina y tras una oración por sus almas nos confesó que "ha sido un aviso" por la situación familiar en la que se encuentran los pequeños. Nos hace pasar hasta una habitación interior para resguardarnos del intenso frío, susurrando nos cuenta que el padre de las criaturas tiene por costumbre encerrarlos en la habitación para salir por la noche con su amante, de fiesta, etc. Esa noche la abuela consiguió que los niños abrieran la puerta y la dejaran abierta por el tema del apagón, de no ser así ahora estaríamos hablando de tres cadáveres calcinados por la irresponsabilidad de un padre vividor. La madre, que abandonó a los niños cuando el pequeño recién cumplía un año, fue a Italia en busca de un trabajo con el que mantenerse ella y mandar dinero a los pequeños, pero la crisis sólo le permitió cumplir esa promesa un tiempo; ahora le pide dinero a su propia madre (que no tiene ni para unos zapatos) para volver a casa.
En medio de la conversación nos interrumpe el pitido de una cacerola en los fogones, el resplandor del fuego de la cocina me hace pensar en la tragedia de la pasada noche. De una puerta contigua a la habitación de los pequeños sale Don Vididor a buscar su mate para volver a la cama. Alto, fornido con el cabello ondulado indiferente y desafiante con un simple saludo y sin mediar más palabras; así pasa el supuesto padre y tutor de los pequeños. Cuando le preguntamos a la abuela por qué los niños (viviendo pared con pared) no vienen ni al comedor ni al apoyo escolar, nos dice que él no les deja, que es testarudo y no quiere. 
Mi impotencia es máxima, ¡alacrán! pienso mientras lo sigo con la mirada como si mis ojos echaran fuego...No trabaja, no aporta dinero y no da de comer a sus hijos a los que les dice que lo tienen harto. La tía abuela de los niños (la hermana de la abuela), que es enfermera y casi no ve ni oye por culpa de un serio problema de azúcar en sangre, es la única que mantiene a semejante plantel. Sentada a nuestro lado en una silla, se la ve aterida de frío con una fada y sin medias. Nos enseña de repente uno de los pies, el año pasado le tuvieron que amputar el dedo gordo. Aún así se sigue levantado cada mañana para traerle a los pequeños algo que meterse en la boca. Ni su padre ni su madre se preocupan hasta el punto que Rodrigo le dice a su abuela: "Abuela, mi madre no me quiere ¿verdad?" criatura...
Salimos de la casa con una sensación agridulce: felices por haber servido de consuelo, pero impotentes por no saber qué más hacer. Volveremos la próxima semana, cuando las cosas se calmen tras el incendio a ver si el rey de Roma entra en razón...
Antes de llegar aquí, siempre había escuchado que uno de los trabajos de las religiosas era atender a la comunidad, pero sin saber muy bien qué era, no le daba mucho valor...hoy me he sentado a pensar cuánta carga emocional soportan, cuántos problemas oyen,ven  y sienten y cuatas vidas salvan. Puede que la Iglesia hoy en día esté infravalorada, puede que los hombres se equivoquen porque son eso,hombres nada más; no le quito importancia a las aberraciones cometidas, pero como en anuncio de Aquarius dice: hoy parece que los religiosos tienen que decir con la boca muy chica que lo son. Pues aunque yo no lo sea, defiendo lo que estoy viviendo con la boca muy grande: personas que ayudan a otras ¿qué hay de malo en eso? ¿quienes se atreven a juzgar lo que como testigo vivo?
Aún recuerdo la cara de felicidad de la pobre anciana cuando vio a la hermana en la distancia...dijo : "Yo ya sabía que no nos habían olvidado". El consuelo y la esperanza son valores que no tienen precio...
pd: Un último vistazo a la habitación de los pequeños y los descubro haciendo los deberes de la escuela entre todos...no hay excusas para salir adelante.


miércoles, 7 de agosto de 2013

CAPÍTULO 30. EL JARDÍN BOTÁNICO DE ASUNCIÓN: UN PARAJE CUANTO MENOS PECULIAR.








No es el típico jardín, parque ni zoológico que estamos acostumbrados a ver en las grandes ciudades. En medio de una de las principales carreteras del centro de la ciudad nos encontramos un paraje de más de 200 hectáreas que alberga desde jardines y bosques hasta un campo de golf. No esperéis entrar y encontrar un guía o un folleto, ni siquiera queda claro si hay que pagar en la entrada o no. El primer edificio que nos encontramos es el Museo de Historia Natural. En la puerta, tres mujeres en una mesa tomando tereré y charlando animadamente como si estuvieran en su casa (sentí vergüenza y todo para entrar). Nadie te informa, no hay un itinerario, bueno tampoco es que haga falta que son tres habitaciones, pero la verdad queda muy mal tanto pasotismo. Lo mejor son los animales que te encuentras “disecados” en la exposición. Es el descojone padre, porque para mí que el taxidermista era el hijo de la limpiadora. Para muestra estos dos ejemplares, la cabeza de un supuesto oso y el cuerpo de lo que parece un leónido. Pero además de eso yo no os aconsejo que vayáis con niños porque es , de verdad,  un pasaje traumático: botes de formol con animales deformes, vísceras, ojos de ballena, malformaciones congénitas y todo tipo de animales que deben llevar sumergidos en ese líquido los cien años que tiene el botánico: sin color, si escamas, el líquido de conservación putrefacto, los envases medio rotos. Por poneros un ejemplo, ya en la salida (menos mal que hay una puerta cerca para los sensibles de estómago) me encontré un ojo de ballena en un líquido rojo con una espuma blanquecina por encima y al lado el cerebro del pobre animalito desparramado en las mismas condiciones.
 Despavorida tras ver en otro bote a un pobre armadillo con sus crías flotando y exhibido como un gran logro, me dirigí a la salida. Pensé en llevarme un recuerdo, pero ¡Por Dios si hasta volver a ver las fotos me espanta!. El caso es que la salida es más traumática que la entrada, no hay sendero que te lleve a recorrer el resto del parque sino que sales al pleno monte y a la parte de atrás de unos baños carcomidos por el tiempo.

Si bien es cierto que hay muchos empleados, la suciedad y precariedad del parque , por tramos, deja mucho que desear: bancos de madera en el suelo, basura cerca de las zonas de ocio, árboles caídos, ah! Y se me olvidaba al lado de la zona de cría del zoo…un parking!! Ésta pobre hembra de puma no dejaba de recorrer su pequeña jaula en busca de un lugar donde no escuchar los ruidos de la ampliación del zoo, los tractores cortacésped y las rebarbadoras. Pensé que lo que me esperaba en el zoo sería tres cuartas partes de lo mismo, pero por suerte, todo fue mejorando…

viernes, 2 de agosto de 2013

CAPÍTULO 25:LA ARTESANÍA INDÍGENA, EL HASTA PRONTO




PARTE 1: EN UN CHACO MUY, MUY LEJANO...HABÍA UNA MONJA QUE ERA VENDEDORA AMBULANTE!

El blog de hoy es un blog homenaje que tendrá varias partes.  Aunque vivo todos los días en la realidad de los niños del Centro de desarrollo Integral niño y niña feliz de las hermanas de San José de Cluny en Asunción, ésta no es la única realidad a la que estas hermanas se han enfrentado. Esta comunidad fundada por Ana María Javouhey tiene misiones por todo el mundo, y aunque si bien es cierto que en este viaje sólo he conocido una de tantas, los milagros y progresos de las que rodean Asunción, tocan muy de cerca el corazón de las hermanas que durante años han viajado de aquí para allá para intentar dividirse en los proyectos. Uno de los más valiosos y el que vamos a homenajear hoy bien podría ser parte de una gran película o best seller del pueblo indígena.  Toda la trama se desarrolla en El chaco, una gran región de América Latina que abarca el norte de Argentina, el sudeste de Bolivia y el noroeste de Paraguay. Dentro de este enorme marco cultural y biológico, se encuentra la Misión  de San Agustín  de Pedro Pepeña en donde las hermanas llegaron hace 40 años y hace muy poquito que se volvieron. Dentro del marco de un clima totalmente desértico con diferencias de 40 grados de temperatura entre las heladas nocturnas y el intenso calor de los días, conviven con animales autóctonos y espinosos árboles y arbustos muchas etnias indígenas. SI bien es cierto que en lo largo y ancho de todo El Chaco paraguayo nos podemos encontrar 13 etnias distintas, las que forman parte de nuestra historia y que analizaremos con mayor detenimiento en próximos capítulos son los Nivaclé (unos 13.000 en la zona) los Manjui y los Guaraní.


Estas tres etnias principales son clanes que viven en comunidades y se dedican básicamente a la caza, la pesca y la recolección sin más conocimiento que el de sus ancestros y sin otro tino que el azaroso clima (las sequías en ésta árida región dificultan los cultivos). Si sumamos todas las deficiencias del medio, la falta de medios de los locales, la falta de formación y la escasez de oportunidades, no nos es difícil presumir que la vida cuanto menos no es fácil para ellos. De esto se debió dar buena cuenta la Hermana Magdalena (ya fallecida) que hace 40 años descubrió en estas tribus un talento que supo explotar para el beneficio de su pobre economía de subsistencia: la artesanía. No es que ella fuera la persona que les descubrió a los nativos las posibilidades de las plantas y materiales de la flora que les rodeaba, sino que ella fue quien con espíritu emprendedor y paciencia les enseñó a mejorarlas, a organizarlas y comenzó a ayudarles en su comercialización para mejorar su futuro. Me cuenta la hermana Esperanza apenas conteniendo las lágrimas :“ nos ha costado sangre esto”. No fue tarea fácil, una comunidad indígena tiene muchas particularidades, estratos sociales marcados y roles desde toda su historia; y desde luego que una monja fuera vendiendo con cartones en los autobuses y en los centros de turismo su artesanía, yo no estaba allí, pero debió de ser cuanto menos chocante. Es increíble lo duro que se hace un trabajo cuando la principio sólo tú le ves la utilidad, después si funciona cualquiera se apunta al proyecto pero no hay comienzos fáciles…si quieres saber cómo sigue la historia, léeme mañana. La cosa se pone interesante...





jueves, 1 de agosto de 2013

CAPÍTULO 24: LA TRISTE HIGIENE DEL QUE CAMINA EN EL BARRO






Manos sucias, uñas mugrientas, caries y otros problemas dentales como refleja muy bien la foto de Tiago, microbios, bacterias, barro y enfermedades suman una cadena de catastróficas desdichas que tienen como primeras víctimas a los niños. Es cierto que parecen inmunes, su sistema inmunológico por haberse criado en un entorno así desde pequeños, parece no doblegarse ante nada. Pero cuando caen enfermos, caen de verdad. Por eso ay que concienciarles de que mantener un entorno limpio y un aseo personal no solamente puede ayudarles a cuidar su salud, sino que implica tener una buena presencia esencial para cualquier trabajo. Todas estas implicaciones pasan completamente desapercibidas para estos chicos, que ven muchos de ellos en sus casas que la basura no solamente es cotidiana, sino una forma de vida (recicladores). Como decía hoy una  de las profes: “Podemos ser pobres pero no puercos”, parece que cae de cajón, pero si los niños ya de por sí tienen una atracción especial para todo aquello que implique mojarse, ensuciarse, embarrarse o coger cosas del suelo; éstos imaginaros…Del suelo a la mano, de la mano a la boca y así constantemente. Durante la clase de aseo personal la profe les explicaba cómo y por qué han de tomar bien en cuenta estos consejos: secarse los pies, limpiarse pies y manos, secarse, cepillarse las uñas…
Todo maravilloso hasta que les pedimos que nos enseñaran sus uñas (las hermanas les repartieron cepillos para que se las limpiaran hace semanas), pero creo que no están demasiado concienciados porque ¡cada cual peor que el anterior!
Supongo que uno no aprende hasta que le pasa algo…por desgracia por mucho que se les eduque muchos acaban aprendiendo por qué cuidarse en un hospital o cuando caen enfermos. Al fin y al cabo son niños ¿verdad? ¿quién puede tirar la primera piedra si todos hemos saltado sobre un charco? Bueno, al menos algunos tuvimos la suerte de hacerlo por diversión y con botas puestas…
Pd: Una reflexión al caso merecen los padres de estos niños, muchos de ellos desaliñados no inculcan que el aseo personal sea una preferencia y como de lo que se come se cría…La educación de estos chiquillos pasa por educar a sus padres que muchas veces son los primeros en reírse cuando damos estos consejos o en vender los jabones, desodorantes o cepillos que con tanto sacrifico las hermanas de San José de Cluny les regalan ¿materialismo o paternidad? Sería un buen título para una tesis…de verdad que a veces Dios le da pan a quien no tiene dientes…

miércoles, 31 de julio de 2013

CAPÍTULO 23. DE VIAJE A VENECIA, UN POCO DE PADDLE SURF Y UNAS COMPRAS.







¿Queréis experimentar en vuestra piel cómo es llevar una góndola totalmente artesanal por los canales más caudalosos? ¿una lección de paddle surf con tablas vintage de poliespan? ¿y terminar la tarde con un shopping por las calles de Asunción? Por un módico precio de 300 euros por persona cada turista podrá experimentar en sus carnes el riesgo y la aventura con la agencia TIMOSAPATADAS.com
Bien, este podría ser perfectamente el anuncio de cualquier agencia de viajes para realizar turismo en cualquier ciudad del mundo; lo que yo os voy a enseñar a continuación, no lo es. Es la vida real, no es un juego, no es una invención, no es un anuncio de Manos Unidas, esto es lo que vi hoy por la tarde en una intrusión por las zonas más pobres del barrio de Santísima Trinidad de Asunción donde (ya lo expliqué en el capítulo 13) literalmente el agua llega al cuello cuando el río aumenta su caudal en esta época. Si ese capítulo explicaba qué es lo que pasa cuando el río crece, en este capítulo quiero explicaros lo que pasa después: enormes barrizales donde los niños juegan descalzos, agua estancada, dengue en cada esquina donde mires, escombros y vuelta a empezar: La vida después de la crecida del río.

Aún se ven las marcas del agua que llegan a más de medio metro en las paupérrimas viviendas (si es que se pueden llamar así) de maderos y escasos ladrillos. Los más afortunados están sacando con sus manos el lodazal de sus suelos, pero otros siguen viajando en rudimentarias estructuras para poder dormir, comer o cocinar. No es sólo este el drama, si fueran los adultos los que se llevan la peor parte…pero son sus hijos por su gracilidad y porque sus padres trabajan todo el día quienes se ocupan de estas tareas. No levantan un palmo del suelo pero saben como desenfangar sus pies para seguir corriendo, mojados se acercan a las inmensas torres eléctricas para jugar o muchos de ellos viven debajo…

Lily, la trabajadora social que me acompañó en este agradable “paseo” me dijo que las antenas están puestas ahí porque son terrenos fiscales en los que no importa a quienes afecte, no importa si produce o no enfermedades a quienes los rodean, no importa si un rayo les parte la cabeza…ellos no se van a quejar y nadie le va a importar. El desdén y la maldad humana de verdad que no tiene límites, es duro escucharlo, pero más duro debe ser asumirlo y lo peor de todo normalizarlo. No es un comentario aislado, estos pobres desgraciados ribereños son deshechos de al sociedad y del gobierno que sólo interesan cuando hay que votar; un parque infantil rudimentario y un campo de fútbol con una portería sin red ni césped así lo demuestran: “Ha habido elecciones recientemente” te dicen. Supongo que es más fácil contentar a un pueblo con un parque para sus hijos que invertir en una red de alcantarillado o facilitar un lavabo portátil para menos de 10 familias…No puedo evitar el asco y la repugna que me da ver las diferencias que te puedes encontrar paseando por una sola calle, creo que es por eso que aquí todos llevan los cristales tintados…al menos de la ventanilla para adentro, en su pequeño universo, la mierda no les salpica.

Esperamos que su visita a Asunción haya sido agradable, contamos con ustedes en la próxima aventura de TIMOSAPATADAS.com

Pd: perdón por la vulgaridad de ciertas expresiones pero no encuentro palabras que suenen mejor y resuman con tanta contundencia lo que estoy viviendo.

¡Ah, se me olvidaba! ya cerca del comedor, en una de las humildes tiendecitas que las gentes de aqui montan en sus casas para sobrevivir, me han regalado esto: supongo que si ellos no la han perdido, ¿quién soy yo para perderla?

domingo, 28 de julio de 2013

CAPÍTULO 19: EL BAILE DE UN SÁBADO CUALQUIERA








Como todos los sábados, a las 8 en punto de la mañana, las cabecitas de los niños empiezan a asomar por las rejas de la puerta. Alicia, la profe de baile los espera ansiosa. El baile no es sólo una forma de divertirse y desconectar de las tareas del colegio y los problemas del día a día sino que se convierte en una fuente más que necesaria de disciplina y trabajo en equipo. No hay tregua, si las cosas no salen bien se repiten hasta que todo sea perfecto, el mínimo error hace que todo el grupo vuelva a empezar. A veces los niños se enfadan y no lo entienden, pero es simplemente un ejemplo de la vida; te caes te levantas, algo sale mal lo repites, mejorando siempre hasta ser el mejor…sólo así tu vida no dependerá del todo del destino, dejando el menor porcentaje posible al azar.

El baile es un baile típico en el que participan niños y niñas, increíblemente los niños son más disciplinados y caballerosos al menos hoy. Parece un baile de mini príncipes y princesas, ellas con vasijas en la cabeza y ellos de rodillas esperando a sus bailarinas…más lindos!!! Merece la pena levantarse tan temprano un sábado para ver este espectáculo. Ya han ido a bailar a la embajada argentina, a concursos y festivales…lo bueno del baile es que además de ser un medio de expresión y motivación y por qué no una carrera para el mañana, también los ayuda mediante estos actos sociales a sentirse alguien, a tener un don por el que ser aplaudidos y respetados. Su autoestima es bajísima aquí porque hasta sus propios padres (muchos de ellos analfabetos) les dicen que no valen para nada; pero en el escenario, bailando, son auténticos profesionales capaces de enseñarle al mundo que más allá de las miserias de su vida, cada uno tiene un nombre y un apellido por el que serán recordados para siempre.

sábado, 27 de julio de 2013

CAPÍTULO 18: Irma, de niña rica a madre pobre. Habla la sobrina del dictador Alfredo Stroessner.


Os invito a conocer la realidad de Paraguay descrita por Irma Martiago, una mujer cuya historia es única. Su vida y vivencias de la riqueza hasta el barrio bajo de Trinidad.

Un pasado de riqueza, un sacrificio por amor, una vida de angustias y un futuro esperanzador.

  • "Soy sobrina del Alfredo Stroessner, EX-PRESIDENTE de la República de Paraguay"
  • "Mi apellido me ha traído muchos problemas"
  • "El comedor me salvó la vida"
  • "Casi perdemos a mi hijo pequeño por dos veces"
  • "Prefiero haber vivido las dos realidades para comprender la pobreza"


miércoles, 24 de julio de 2013

CAPÍTULO 14: VIOLENCIA EN CASA, VIOLENCIA EN LA CALLE.


“He visto una pelea con machetes” respuesta de una niña de 10 años cuando le preguntaban las voluntarias qué era la violencia en la calle. Han visto tanto, han oído demasiado…quizás hasta el punto de preferir ser sordos o ciegos. Hoy hicimos un taller contra la violencia, en dos grupos los niños tenían que hacer un mural con recortes de revistas, dibujos, etc. que reflejaran violencia en la calle y violencia en casa. Les cuesta concentrarse, hablar de ello; parece que no saben nada del tema pero es que igual saben demasiado y juegan a no recordar. Pero si es cierto que nunca los he visto tan implicados, recortan, pintan y buscan fotos como si quisieran colorear algo que no pueden contar.
 Acaban respondiendo de maravilla al taller y parece que comprenden que la violencia engendra violencia…parece porque cuando presentan sus trabajos se pegan por detrás para hablar…Les cuesta de verdad porque es lo que llevan mamando desde chicos, es el lenguaje de sus casas y de la calle: padres que les pegan a las mamás porque éstas les reclaman que trabajen que no llega la plata para comer, papás que “toman” como dicen aquí y borrachos como cubas les pegan…No recuerdo quién me lo contó ya ( son tantas historias desgarradoras que ya no recuerdo ni los nombres de los protagonistas) , pero me contaron que  a cuchillazo limpio delante de sus hijos un hombre persiguió a su mujer por la calle por celos y que una vecina tuvo que separarlo…casi la mata…las hermanas le consiguieron un billete con algún destino lejano y tuvo que volar lejos del país con sus hijos por miedo a que la matara. Por desgracia en España estos casos tampoco son tan extraños, pero aquí es que son cotidianos…quizás la miseria cuanto más cerca más macabra…
Al menos estos chicos, hoy, han visto que hay otras realidades; han aprendido que hablando se entiende la gente...parece que al salir se dan menos patadas...parece que entienden que el diferente no es el depreciado sino que es único...parece que aún queda esperanza...pena que no podamos educar a sus padres...

martes, 23 de julio de 2013

CAPÍTULO 13. INVIERNO: CON EL AGUA AL CUELLO






Antes que nada, perdón por escribir tan tarde pero no hemos parado en todo el día y no he tenido tiempo de volcar el material hasta ahora. Esta mañana muy temprano he quedado con la trabajadora social del comedor, Lili, con ella y con una de las voluntarias de Madrid hemos ido  barrio abajo cerca del cauce del río a buscar a una madre que finalmente ni sus hijos sabían donde estaba. Sus hijos hace tiempo que no pasan por el comedor, no van a apoyo escolar y eso nos hace temer lo peor. Andamos durante más de dos horas callejeando hasta el río. Dos horas dan para contar muchas verdades sobre la vida en Paraguay para los más desfavorecidos. Lili nos cuenta que es invierno, ha medida que nos acercamos al río notamos el fango en los pies y las calles se vuelven un barrizal. Vemos casas hechas con maderos y uralita en medio de auténticos basureros. 

Lili nos explica que los emigrantes del campo que vienen a la capital se asientan en los terrenos baldíos de las orillas del río y que ahora en invierno deben abandonar a toda prisa esas casas debido a que las lluvias hacen crecer el caudal y todo se inunda…No hay una fecha, ni una hora concreta como es lógico, la naturaleza no avisa; puede ser de mañana o madrugada, puedes estar en la calle o en la cama cuando el agua te llegue al cuello. Nos quedamos pasmadas con lo que para ella es algo típico, normal y esperado de la vida en los barrios. De hecho, nos cuenta que el Gobierno que conoce de esta situación, habilita terrenos más hacia arriba y algunos materiales para que estas familias se puedan asentar de forma temporal hasta la bajada del caudal. Por el camino nos encontramos a Ronaldo y a su mamá; ellos no han tenido tiempo de sacar sus cosas de casa, su ropa, mantas y utensilios han quedado titaniczados hasta que las aguas vuelvan a su cauce. No tienen baño, viven entre escombros la mujer y sus dos hijos el menor de apenas 2 años. Hoy no han venido al comedor por la helada de esta noche, apenas podían moverse de la cama del frío. Sin comida, sin ropa, sin agua,etc. Nos invita a pasar a su chamizo y humildemente nos dice que no ha tenido tiempo de ordenarlo. No llega ni ha 20 metros cuadrados la casa entera, los colchones arrejuntados como camas, sofás e improvisadas mesas, las mantas arremolinadas en los agujeros para tapar el frío y poco o nada más para vivir. Aún así sonríe y nos trata con una hospitalidad asombrosa, apenas se la entiende al hablar porque le faltan los dientes de arriba, pero no hace falta…sólo con mirarla se puede ver su humildad en los ojos…eso sí, no suelta al pequeño Ronaldo de su lado ni un minuto del día; pensaréis que es lógico dad la situación, pero os sorprendería saber cuántas “madres” en la misma situación no saben ni quieren saber dónde están sus hijos. La calle: la guardería; la pelota: su maestro y la vida…la vida al parecer un macabro juego…
Entre la tierra y las callejuelas encontramos muchas historias como las de Ronaldo y peores, necesitaría 500 páginas para contarlas todas, de momento os dejo con sus caras; no las olvidéis porque todas ellas encierran mil fabulosas historias 

lunes, 22 de julio de 2013

CAPÍTULO 12: PRESENTE INJUSTO, FUTURO INCIERTO


 Hoy ha sido un día duro. El inmenso frío y la larga caminata desde sus casas ha hecho que pocos niños vinieran al turno de mañana del comedor .He coincidido con 6 voluntarias de Madrid del colegio de La Salle que comparten la gestión de los chicos de Pozo Colorado con las hermanas de San José de Cluny. Hemos mantenido una reunión para que nos pusieran al día con las necesidades e historial de los chicos. Me ha costado mucho contener las lágrimas. Por dónde empezar: Por Ariel, un niño que tiene que trabajar, casi no aparece por el colegio y está en serio peligro de drogadicción con apenas 13 añitos o Nalia que en el cuaderno de trabajo reza a Dios para que su amiga de 14 años supere su adicción al sexo, abusos de menores, drogas, marginalidad, pobreza…sus propias abuelas trafican con drogas! Dinero fácil y miseria es una mala combinación para un niño…no escapar de la dura realidad se hace difícil y el camino más fácil es también el más dañino….Y sin embargo los ves entrando sonrientes por la puerta y no le puedes poner nombre a ninguna de esas historias porque parecen niños felices, pero muchos de ellos esconden una realidad que pocos conocen. Una de las hermanas nos cuenta la historia de Jonathan, un niño que venía de vez en cuando al comedor y que encontraron el otro día drogado por las calles. “Muy dorgadito” como dulcemente lo describen. Dice la hermana Ester que le saludó y le acarició para que notara el calor de una mano amiga, el pobre intentaba engañarse a sí mismo ocultando su drogadicción que ya era demasiado evidente…
Dios mío, ¡si son sólo niños! Qué desgraciado e injusto es el mundo que los condena y cómo engañan jugando como cualquier otro…quizás ahora llego a entender por qué Agustín no sonreía...